¿Qué es el MCC?
Al Movimiento de Cursillo de Cristiandad (MCC) la Iglesia le ha reconocido formalmente un carisma propio y original, que lo caracteriza, identifica y distingue de los otros movimientos, asociaciones y comunidades de la Iglesia. En ese carisma este contenido, de forma implícita, todo lo esencial del Movimiento.

En el origen del MCC se halla un don especial del Espíritu, una inspiración para hacer llegar el amor de Dios a toda persona, especialmente a los alejados. (IFMCC3, 41)
El carisma del MCC es un bien para la Iglesia, pues dio origen a un movimiento de evangelización, que ha llevado el amor de Dios a millones de personas y ha contribuido a la renovación de la Iglesia en todo el mundo. (IFMCC3, 42)
En definitiva, el Movimiento de Cursillos de Cristiandad tiene un carisma “un don que el Espíritu Santo derrama en su Iglesia, que conforma una mentalidad e impulsa un movimiento eclesial, que, mediante un método kerygmático propio, posibilita la vivencia y la convivencia de lo fundamental cristiano, ayuda a descubrir y realizar la propia vocación personal y promueve grupos de cristianos que fermenten de evangelio los ambientes, a través de la amistad” (IFMCC3, 40)